NUEVA ETAPA ¿REVISIÓN DE OBJETIVOS?

Es probable que te propusieras nuevos objetivos cuando comenzó el año. ¿Estás avanzando en su consecución como habías previsto? Si es así, enhorabuena. Si no estás satisfecho con los logros obtenidos y quieres reorientar el proceso, quizá te interese continuar leyendo.

puzzlePara avanzar hacia la consecución de objetivos resulta clave que formen parte de un propósito personal más amplio y que estén en consonancia con el mismo. Un plan de acción delimitado con fases claras y con tareas bien definidas para cada una de ellas es otro de los factores clave; ambos contribuyen a que cada paso dado adquiera significado como parte de un proceso, favoreciendo la motivación para mantener la acción y continuar dando pasos en la dirección correcta. Así pues, cuando se observa un alejamiento de los objetivos propios conviene atender a aspectos relacionados con los tres factores mencionados. Revisaremos los de mayor relevancia:

Partimos de valorar si el objetivo propuesto atiende a intereses propios o por el contrario viene impuesto por terceros y/o nos hemos dejado simplemente llevar por lugares comunes: “este año voy a cuidarme más, voy a estudiar idiomas, voy a hacer algún tipo de voluntariado”, etc. ¿Con cuánta frecuencia oímos a comienzo de año pretensiones similares? Tantas veces oído, ¿no resulta fácil dejarse llevar y hacer de ellos objetivos propios sin serlo realmente?

Sólo si los objetivos propuestos parten de intereses y valores propios, forman parte de un propósito vital más amplio, encuentran sentido en él y están alineados con los demás objetivos, interesa continuar invirtiendo en ellos.

Siendo así, formularlos de acuerdo a los siguientes criterios facilitará diseñar un plan de acción que facilite su consecución:

1.En términos positivos, para orientarse hacia lo que se quiere lograr y no hacia lo que se quiere evitar.  Así, será necesario transformar las necesidades de cambio: “Lo que quiero es no saltar a la mínima con mis hijos, no chillar en casa…”, “No voy a llevar una vida tan sedentaria a partir de ahora”, etc.,  en logros a alcanzar: “Voy a aprender estrategias para gestionar los conflictos familiares o voy a llevar una vida más activa, incorporando ejercicio”.

2. Concretos: ha concretarse cómo se incorporarán en el día a día. Siguiendo con “Llevar una vida más activa incorporando ejercicio”, se puede concretar mediante la formulación de preguntas, de la siguiente forma: ¿Cuántos días a la semana haré deporte? ¿Qué deporte? ¿Qué otros hábitos de actividad voy a incorporar?… “Bien, haré natación un día a la semana e iré caminando todos los Lunes al trabajo”.

3. Realistas y alcanzables: Han de implicar exigencia pero resultar viables. Objetivos excesivamente ambiciosos pueden dar lugar a la desmotivación y abandono rápido; sí han de implicar un componente de superación para ser estimulantes y ofrecer un refuerzo positivo a medida que se van consiguiendo. Siguiendo el ejemplo, si hace varios años que no haces deporte ¿consideras realista plantear 4 días de ejercicio semanal? Atendiendo a un amplio conjunto de factores: horario de trabajo, tipo de ejercicio elegido, tiempo para los desplazamientos, etc. ¿cuántos días a la semana resulta viable fijar en el inicio?

3. Medibles y evaluables: Implica introducir variables que permitan evaluar el grado de consecución e introducir modificaciones si es necesario. Este punto guarda relación directa con los anteriores: No puedo evaluar si “no he llevado una vida sedentaria” o “he hecho ejercicio”. Sí podría evaluar si durante un periodo de tiempo prefijado he hecho natación un día a la semana y he ido caminando al trabajo todos los Lunes. Constatar  estos avances en los tiempos prefijados favorecerá la percepción de autoeficacia.

4. Que su consecución dependa de uno mismo: La puesta en marcha del plan de acción y su seguimiento no han de depender de terceros. “Cuando llegue el próximo trimestre, que tendré menos trabajo, comenzaré con mi plan de actividad”. Si realmente incorporar la actividad física es un objetivo importante para ti, las preguntas útiles irán en esta línea: con el horario y carga de trabajo prevista este trimestre, ¿qué día de la semana es más viable que haga deporte?

¿Qué beneficios aporta establecer los objetivos de acuerdo a estos criterios?

Objetivos concretos, medibles, exigentes pero viables y que permiten constatar el progreso, aportan las bases para favorecer la motivación. Facilitan dirigir la atención y la acción hacia ellos y ofrecen información sobre las estrategias y recursos personales que han resultado más eficaces.

Permiten identificar las tareas que son necesarias para cada fase del proceso, priorizarlas, agruparlas y valorar su cumplimiento.  

Todo lo anterior aporta las bases para diseñar y desarrollar un plan de acción adecuado.

El último paso es el salto a la acción. Mantenerse en la línea de acción hacia los objetivos exige un alto nivel de compromiso, de afán por mejorar, de iniciativa y  de persistencia ante los contratiempos, tendencias emocionales referidas a la Motivación que guían el logro de nuestros objetivos. (1) Considero central atender al compromiso, por su relación directa con el primer factor: ¿Podrías comprometerte con un objetivo impuesto por terceros o alejado de tus intereses o valores?

Como última consideración, hay que tener presente que avanzar hacia nuevos objetivos normalmente implica incorporar nuevos hábitos y desaprender otros. Incorporar progresivamente la actividad física en el horario posterior a la jornada laboral puede implicar abandonar el hábito de llegar a casa y acomodarse durante un par de horas en el sofá viendo la televisión. Desaprender un viejo hábito o superar una mala costumbre implica “enfrentarnos al espesor de los circuitos neuronales dedicados a algo que hemos practicado y repetido miles de veces (…) Cuando se empieza a formar el nuevo hábito se crean nuevos circuitos neuronales que compiten con la mala costumbre (…)” (2) Si se persiste, los nuevos circuitos cobrarán más fuerza y el hábito corregido pasará a ser el habitual. Los expertos no parecen coincidir en el tiempo necesario para ello, aunque se habla de periodos superiores a dos meses. De nuevo, el compromiso resulta clave para persistir en el camino hacia los objetivos.

CONCLUSIONES:

La revisión del cumplimiento de los objetivos personales implica atender al porqué, al qué y al cómo se avanza hacia los mismos. Objetivos alineados con los intereses y valores propios, bien definidos y articulados en un plan de acción y un alto nivel de compromiso con las exigencias que plantea su puesta en práctica son elementos centrales.

Si deseas asesoramiento personalizado para avanzar hacia tus objetivos, puedes contactar con Gabinete de Psicología Avanza.

Mª Soledad Vadillo Gutiérrez. Psicóloga nº col. CV-10173 www.gabineteavanza.com

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C/ Dr. Calatayud Bayà 4–3ª   46015 Valencia

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) -Goleman, D. (2011). La práctica de la Inteligencia Emocional. 23ª ed. Barcelona: Kairós

(2) -Goleman, D. (2011). El cerebro y la Inteligencia Emocional: Nuevos descubrimientos. Barcelona: S. A. Ediciones B Grupo Zeta.

 

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